la ley estatutaria 1581 de 2012, la cual prohíbe el tratamiento de datos sensibles sin autorización explícita del titular. Así mismo, en esta ley se entiende por ‘datos sensibles’ aquellos que afectan la intimidad del titular, como “los datos relativos a la salud, a la vida sexual y los datos biométricos”. Por lo mismo, este delito puede llevar hasta a 12 años de cárcel.